23/11/07

Diario de China: Día segundo. Autobuses

Diga lo que diga el tablón de horarios, en Xi' an un autobús sale cuando está lleno o, en su defecto, cuando al chofer le da la gana. El precio suele ser irrisorio como lo son los 7 yuan ( 70 céntimos ) que me costó el 306 esta mañana por un trayecto de cerca de una hora. Por su parte, los autobuses urbanos cuestan 1 yuan ( 10 céntimos ). Sin embargo, los autobuses al aeropuerto cuestan 25 yuan. La calidad del autobús depende del que te toque; una misma linea los tiene viejos como los 'rolling stones' o nuevos del paquete y oliendo a papel de envolver. Me queda claro que aquí un autobús se jubila cuando no hay dios que lo ponga en marcha, mientras, si anda se usa, que no esta la cosa para ir derrochando. En cuanto a las paradas, se estila el "para jefe!!!!!" en cualquier lugar donde nos apetezca bajarnos. De igual manera se improvisa una parada levantando el brazo cuando el autobús se acerca.
Dicho ésto, y para que tomen nota quien tenga que tomarla, todos los autobuses urbanos tienen sistema de pago electrónico, con tarifas rebajadas a 80 céntimos de yuan el viaje ordinario y 40 para estudiantes y jubilados, que tiene huevos que aquí los autobuses se caigan a pedazos y tengan un sistema mucho más moderno que el triste bonobus de 10 viajes.














Autobús urbano en Xi' an

Diario de China: Día segundo. El polvo del camino

El 306 hace paradas en los tres lugares que describo ayer. A la vuelta, y por cambiar, decido probar el 914, que pasaba por allí y que decía mi guia que también llevaba a la ciudad. Y llevaba, pero por un camino mucho más largo y haciendo paradas continuas. Lo peor vino cuando se metió por una carretera sin asfaltar y nos sumergimos en una nube de polvo seco que se te pegaba en la garganta y te hacia toser sin parar. El autobús saltaba, de bache en bache, como una atracción de feria, y una azafata repartía bolsitas negras por si alguien 'deseaba' vomitar. Por suerte nadie vomito, aunque confieso que a mi poco me faltó, y un caramelo de menta le devolvió a mi garganta la humedad necesaria para dejar de toser. Me cubrí la cara con una toallita perfumada, que había cogido en el avión, hasta que finalmente volvimos a un camino asfaltado. Era de noche cuando llegábamos a Xi' an. Había sido una experiencia, aunque tengo que decir que bastante desagradable. Esa misma noche, ya en el hotel, mis pulmones escupieron mocos negros.
Recuerden 306, y no se les ocurra montarse en 914.

22/11/07

Diario de China: Día segundo. Un poco de esplendor Tang

'Hua Quing Palace' no aparece en mi guia de viaje, tampoco en la de Oiting, pero lo vemos al pasar y decidimos parar. Es un complejo de más de 1400 años que entremezcla edificios antiguos con otros que han sido reconstruidos tal y como se creen que fueron en su momento. En algunos de sus pabellones se encuentran los restos de las piscinas utilizadas por el emperador y algunos de sus generales. Hay estanques con peces de colores y alguna fuente con aguas termales. Una estatua de mármol blanco nos muestra como fue Yeung, considerada una de las cuatro bellezas en la historia de China, aunque yo la encuentro un poco entradita en carnes y un poco fea, y que fue amante del emperador y una de las mujeres más poderosas de su tiempo. La entrada cuesta 70 yuan, un poco cara la verdad, pero es un lugar precioso en la ladera de una montaña a la que se puede subir con teleférico y donde se pueden pasar facilmente dos horas paseando. Además sirve para hacerse una idea de como se lo montaban en tiempos de la dinastía Tang.
















Hua Quing Palace

Diario de China: Día segundo. Un ejercito de barro

Una mañana de primavera, allá por 1974, tres labradores de la familia Yang comenzaron a cavar un pozo que les suministraría el agua suficiente para regar sus tierras. Poco después de empezar, encontraron algunos restos de lo que parecía una tinaja de barro. Comenzaron entonces a cavar con más cuidado ante la posibilidad de encontrar algún recipiente intacto y que pudieran utilizar para guardar huevos o cualquier otra cosa. Lo que encontraron, sin embargo, los dejó perplejos; primero fue un brazo y luego lo que parecía una pierna de barro. Fue entonces cuando comunicaron el hallazgo a las autoridades.
Lo que habían encontrado estos tres labradores, era la armada de barro, los terracotta warriors, del emperador Quin, un ejercito de barro que pensaba utilizar tras su muerte y una vez estuviera en la otra vida. De tamaño natural y en formación, fueron apareciendo miles de soldados que, si bien perdido su color original, conservaban el realismo de sus facciones, todas distintas, lo que denota una técnica muy avanzada para la época. Las armas aparecían cromadas, una técnica que fue inventada - o eso se creía- a mediados del siglo XX, y que impide la corrosión del metal. Toda la armada fue enterrada hace más de 2000 años y así permaneció, inmutable al tiempo, esperando volver a ver la luz e impresionar al mundo.
Aunque los trabajos de excavación e investigación aún continúan, ya hay abierto al publico (65 yuan en temporada baja) un museo y tres pabellones que muestran lo que ya se conoce como la octava maravilla.











Terracotta Warriors

Diario de China: Día segundo. El mito que se hizo realidad

Quin Shi Huang (AC 259-AC210) fue el primer emperador en unificar lo que hoy conocemos como China, y lo hizo a base de diplomacia, traiciones, inteligencia y muestras de poder. Pero no solo unificó el imperio, sino también el sistema de pesos y medidas, el lenguaje escrito y la moneda. Otros proyectos llevados a cabo durante su gobierno fueron la construcción de caminos y comunicaciones entre las distintas fortificaciones que se repartían por todo el territorio de manera aislada (hay quien ve aquí un antecedente de lo que luego fue la 'Gran Muralla China').
Tras su muerte, y con el paso de los años, se fue creando un mito o leyenda según la cual su tumba era un mausoleo en el que habrían trabajado más de 700.000 esclavos. Se trataba de una pirámide de 115 metros de altura y con una longitud en su base de 345 de este a oeste. En su interior existirían tesoros incalculables, protegidos por ríos de mercurio, que fueron introducidos por orificios en la piedra, laberintos y trampas mortales. Todos los artesanos que conocían los secretos del mausoleo fueron enterrados vivos con su emperador, al igual que toda las concubinas que no tuviesen hijos. Posteriormente toda la construcción fue cubierta de tierra y se plantaron miles de arboles simulando una montaña. Después todo cayó en el olvido y durante siglos la montaña no fue más que eso, una montaña en medio de otras muchas.
Fue en los años 60 del pasado siglo, cuando los arqueólogos comenzaron a realizar estudios y tomar muestras en la zona. Se han descubierto rastros de mercurio y la tumba aparece totalmente señada y sin ninguna señal de haber sido violada. A la espera que exista una tecnología lo suficientemente avanzada para abrirla sin dañar su contenido, los arqueólogos se frotan las manos ante un descubrimiento que puede superar en importancia a la tumba de tutankamon en Egipto.
Transcurridos más de 2000 años desde su construcción, la tumba del emperador Quin permanece aún cerrada, pero la montaña se puede visitar (40 yuan), incluso subir a su cima, y disfrutar de un paseo por los alrededores, que aparecen repletos de restos de lo que tuvo que ser una de las obras más mastodónticas de las que se tiene noticia. En total se cree que se necesitaron 38 años para completar los trabajos, e intervinieron más de 2 millones de personas. Casi nada.
















Foto panorámica de la montaña-tumba del emperador Quin.




Diario de China: Día segundo. Despertar en China

El despertador suena unos minutos mientras mi mente se decide a dejar de soñar y despertar a un nuevo día. Son las 7:00 y en la calle se oye música y el eco de una voz amplificada. En la habitación contigua ya están despiertos y se dedican a hablar dando gritos. Un botellín de agua, un puñado de almendras y dos mandarinas son mi desayuno.
Cuando salimos del hotel me sorprende ver tanta gente. Parece que la vida empieza bastante temprano aquí en Xi'an. Caminamos hasta la diagonal para coger un autobús urbano (1 yuan), que va a reventar y que parece salido de una pelicula en blanco y negro, y que nos lleva hasta la estación de trenes. Justo enfrente de la estación, hace parada el autobús numero 306, que por 7 yuan nos lleva hasta el 'mito que se hizo realidad'.

Diario de China: Día primero. Paseando en tinieblas

Aunque es tarde ( son las 21:30 ) salimos a dar un paseo para ver un poco la ciudad. No estamos lejos del centro y decidimos ir caminando. La temperatura puede rondar los 12 grados. Está oscuro; el alumbrado público es bastante deficiente, tampoco la niebla ayuda a darle color al asunto, así que el panorama es un poco deprimente. Caminamos en tinieblas y a lo lejos se distingue la 'Bell Tower' iluminada. Debe ser una imagen bonita, pero hoy no parece el día más idóneo para hacer una foto. En la calle, hay multitud de puestos que venden pinchos de pollo y calamares, castañas asadas o frutas azucaradas. Entramos en un mercado nocturno; está en medio de un mercado de carne, que ya cerró sus puertas a media tarde, pero que dejó su olor impregnado por los callejones llenos de gente que compra baratijas y calcetines 'nike' de imitación. Me como dos pinchos de pollo ( 2 yuan ) y compramos algunas mandarinas. Después intento algunas fotos que salen borrosas.
A las 23:30 estoy en la cama después de una ducha rápida que ha inundado el cuarto de baño.

Diario de China: Día primero. Ríos de saliva

El porqué de que todos escupan es algo que no acabo de entender, pero lo cierto es que tienes que andar con ojo si no quieres que te caiga encima uno de esos salivazos que vienen precedidos por un sonido de garganta que avisa de que viene verde pastoso. Llama la atención por que es una cosa continua, y el suelo es un mapa de ríos de saliva con más espuma que la boca de un perro rabioso. Es desagradable incluso para los que, como yo, no son escrupulosos, y resulta especialmente molesto en lugares cerrados como autobuses, restaurantes o supermercados. Escupen los taxistas, los policías, los vendedores, los hombres de chaqueta y corbata, y escupen al suelo por que parecen no saber de la existencia del kleenex. Debe ser una costumbre muy arraigada y que se trasmite de padres a hijos, y ahora entiendo que en Hong Kong este multado escupir en la vía pública. Al principio me pareció algo excesivo, pero estoy totalmente de acuerdo después de ver los escupitajos por minuto que puede realizar un chino, o una china, que éstas también escupen.

Diario de China: Día primero. Hotel dulce hotel

Poner el pie en la habitación del hotel me da una absurda sensación de tranquilidad; se me presenta como un terreno neutral donde no te ves acosado por lo desconocido, y es como un oasis salvador donde es posible reponer las fuerzas perdidas y trazar un plan de choque para las horas siguientes.
El hotel se llama ' Canaan International Hotel', tiene 3 estrellas y he pagado 198 yuan por noche. Lo de internacional debe ser porque yo estaba allí, puesto que soy el único que no es chino en todo el hotel.
Cuando llegas tienes que presentar tu pasaporte con una Visa valida, además de informar de donde vienes y adonde vas ( pienso " venimos del mono y vamos de vuelta al mono", pero no lo digo ). Si no tienes tarjeta de crédito, o te niegas a mostrarla, que es lo que mejor puedes hacer y lo que yo hice durante todo el viaje, tienes que pagar por adelantado y dejar el precio de una noche en deposito.
Venía preparado y no me sorprende que la habitación este sucia y vieja, aunque la verdad no esta tan mal. Por supuesto en España estaríamos hablando de "la pensión de la tía Pepa, donde la cama se paga por horas", y no de un hotel de 3 estrellas, pero eso es lo que hay y tengo que reconocer que he dormido en sitios peores.

21/11/07

Diario de China: Día primero. Bienvenido a la guerra

No saben conducir, aunque quizás si que saben y lo que pasa es que no necesitan de semáforos, carriles o señales de tráfico. Todos van a que pase primero quien pueda, y me llevo un susto de muerte cuando llegamos al primer cruce y, como en medio de una pista de cocheschoque, me veo venir por todas partes peatones, bicicletas, motos, coches, autobuses y camiones ( solo faltaban tanques y aviones ), y todos pasan a la vez y sin que nadie se detenga. Sin embargo pasamos, y todos los demás también, y cuando me giro veo que el cruce es un caos de pitidos y giros bruscos, pero en el que nadie choca con nadie. Me viene a la cabeza el sistema de carné de conducir por puntos y pienso que aquí cualquiera lo pierde en menos de 10 minutos. Una vez te acostumbras resulta hasta divertido y puede servir de antídoto contra conductores suicidas, que aquí se pasarían horas intentando chocarse contra alguien. Porque en Xi'an los coches tienen cintura de jugador de la NBA y no veas como driblan los tíos.
El autobús nos deja en el centro de la ciudad vieja y, sin tiempo de dar un solo paso, me veo rodeado por un grupo de viejas que venden mapas, chicas que ofrecen hoteles y tours organizados, taxistas, dos policías y algunos tipos que pasaban por allí y no parecen tener nada mejor que hacer que detenerse a escuchar la conversación. Entre todos discuten que es lo que más me conviene, y parecen decepcionados cuando respondo a todo que no y me monto en un taxi para que me lleve al hotel.
Me paso 5 minutos discutiendo con el taxista el precio de la carrera. Me pide 50 yuan y consigo rebajarlo a 20. Ésta es la segunda vez que me la dan con queso en menos de hora y media, y es que usando el taxímetro no pague más de 8 yuan en los tres días que pase en Xi'an. Además el hotel estaba lo bastante cerca como para haber ido andando. En total llevaba perdido el equivalente a euro y medio debido a mi torpeza y a mi cara de guiri y, aunque parezca una cantidad irrisoria a los ojos de cualquier europea, estábamos en Xi'an donde con 15 yuan se pueden comprar 15 botellines de agua o 6 litros de coca cola o pagarse una cena en la calle o pagar 15 billetes de autobús urbano o recorrer 10 kilómetros en taxi...

Diario de China: Día primero. La llegada

El aeropuerto de Xi'an es pequeño y funcional, solo algunos cafés y algún mostrador con agencias de viajes que ofrecen tours y hoteles a todo el que llega. En seguida se me echan encima algunos taxistas que me meten por la cara sus licencias de conducir como si eso fuera lo único que necesitara para estar seguro que ellos son la mejor opción para llegar hasta la ciudad. No con poco esfuerzo, consigo abrirme paso hasta un mostrador de información donde, con un poco de desgana, me informan que hay un autobús que por 25 yuan (2.5 euros) me lleva al centro de Xi'an. Compro allí mismo un mapa de la ciudad por 10 yuan, y aquí me engañan por primera vez, ya que no debería haber pagado mas de 5 como descubriría mas adelante.
El autobús es viejo y destartalado, con unos amortiguadores, si alguna vez los tuvo, que debieron dejar de funcionar allá por por los años 80. Los asientos, o quizás sea el viejo que se sienta a mi lado, desprenden un olor extraño que no sabría definir, además son bastante incómodos. La hora que dura el trayecto, la paso contando los baches del camino y tratando de adivinar un paisaje que se esconde tras la noche y una niebla espesa.

Diario de China: Día primero. Xi'an, apunte histórico

Hoy capital de la provincia de Shaanxi, Xi'an fue la capital de China durante el gobierno de once dinastías, abarcando diferentes periodos en un intervalo de 2000 años.
AC 1100-AC 771
AC 350-AC 206
AC 200-DC 8 ( Han )
DC 8-24
DC 313-316
DC 319-329
DC 351-383
DC 384-417
DC 535-556
DC 557-581
DC 581-618
DC 618-907 ( Tang )
Aunque ya era conocida mundialmente desde el gobierno de la dinastía Han ( contaba con una población de 246.000 habitantes ), alcanzó su esplendor con la dinastía Tang, y fue en este periodo cuando se convirtió en uno de los centros mundiales del comercio, con una población superior al millón de personas y que incluía comerciantes y credos de todo el mundo. Desde Chang'an, como también era conocida, partían las rutas que llegaban hasta Damasco y todo el Mediterraneo, transportando especias, porcelana, jade, oro y plata. Sin embargo, fue la seda ( de invención china ) la que cautivó a los europeos y la que dio nombre a lo que se conoció como "rutas de las seda".
El declive de Xi'an llegó a partir del siglo XV, cuando el comercio terrestre fue sustituido por el marítimo, al suponer este menores costes y ser un medio mucho menos peligroso. Por cierto, la búsqueda de una nueva ruta marítima a las indias, parte de las cuales es lo que conocemos como China, fue lo que originó el descubrimiento de América, quiero decir, que nos tropezáramos con América, que es verdad que lo que ya existe no se puede descubrir.

20/11/07

Diario de China: Día primero. La burocracia

Para entrar en China hay que gastar tinta y papel, además de tener un poco de paciencia. Ya expliqué como agenciarse una Visa (http://peluhongkong.blogspot.com/2007/09/la-tramitacion-de-la-visa-para-visitar.html), sin embargo, aún tendremos que perder un poco más de nuestro tiempo para satisfacer a la burocracia china. Tres son los impresos que hay que rellenar, y tres los controles para cruzar la frontera: Health Declaration Form On Entry, Entry Card y Baggage Declaration Form. Por un lado están escritos en chino, por el otro en ingles, y una vez que llegas los vas entregando a diferentes funcionarios gubernativos en diferentes lugares, en lo que parece un juego estúpido a "no tengo nada que hacer, vamos a perder el tiempo todos juntos". Es, no obstante, un juego sencillo, y no tuve ningún problema en llegar a la meta a través de tanto mostrador y uniformes verdes y grises, para conseguir un triste y algo borroso sello rojo en el pasaporte.
Lo que si me llamó bastante la atención, es la mención expresa a la prohibición de introducir cualquier medio audiovisual ( cito de memoria: cassette, cd, vídeo, tarjeta de memoria, dvd ) que contenga ideas contrarias a la República Popular de China, es decir, al Gobierno y su ideología. Ésto me pone sobre aviso, por primera vez, que la libertad de expresión no es algo que este al orden del día por aquí.

Diario de China: Día Primero. Un principio

Nos hemos levantado temprano en un ridículo intento de que el tiempo transcurra más rápido, pero lo cierto es que nuestro vuelo a Xi'an no sale hasta las 15:15 y son tan solo las 10:30. Tenemos tiempo de sobra antes de que el E34 nos lleve al aeropuerto en Lantau, y lo pasamos con ' little naughty', que en chino suena algo así como 'ba..loon', la linda gatita blanca de Oiting y que se está muriendo. Tengo la certeza de que a nuestra vuelta ya no estará ahí para regalarnos su risa agradecida cada vez que nos acerquemos a ella. Nunca me gustaron los gatos, pero vivir durante dos meses con cuatro gatas, que me siguen a todas partes, me ha cambiado por completo la perspectiva.
Volamos con Hong Kong Airlines. Hong Kong Express viene a ser una versión mejorada de las lineas de bajo coste europeas, con asientos más amplios, televisión y comida y bebida incluidas en el precio del billete. Soy el único europeo en el avión y me toca sentarme junto a la puerta de emergencia. Ésto significa que me tengo que tragar el rollo de como abrir la puerta junto al ala izquierda ante la eventualidad de un accidente. Despegamos puntuales y al poco tiempo nos sirven el almuerzo. Tomo un arroz con pollo que definiría como "comestible si tienes hambre"; yo la tengo y me lo como todo con dos vasos de coca cola. Después me paso las tres horas siguientes entre el sueño y un programa de variedades en la televisión. Cuando despierto, estamos llegando a Xi'an; por la ventana veo montañas verdes cuyos picos asoman entre nubes oscuras. En unos minutos habremos llegado y se me hace un nudo en el estomago. Bostezo un par de veces, abriendo la boca como un león, y los oídos se destaponan recuperando el sonido estéreo surround. Tomamos tierra.

Diario de China: Antes del principio

Hace unas horas que volví de uno de esos viajes que siempre quise hacer. Un viejo sueño se hacía realidad, y ahora me propongo un imposible al darle forma con palabras. Será un retrato parcial, inexacto y personal, falto de matices y limitado por el total desconocimiento de muchísimas cosas; un retrato plagado de opiniones, que no son más que un reflejo de mis propias ideas adornadas con detalles de la realidad. Los colores los podrán algunas fotos de lugares y personas que me fui encontrando por el camino, sabedor que una imagen vale a veces más que mil palabras, y lamentando no haber pintado mejor todo lo que vieron mis ojos. Espero, sin embargo, que sea un retrato honesto de lo que vi, sin otro ánimo que el de compartir, con aquellos que lo deseen, mis vivencias durante las dos semanas que pasé en China. Después que cada no piense lo que quiera.


Este es mi "Diario de China".

5/11/07

Me voy dos semanas de viaje. Estaré de vuelta el día 21 de Noviembre con mi "Diario de China", en el que espero contar un poco de lo que veré en Xi'an, Luogang, Beijing, Nanjing, Shanghai y Hangzhou.
Hasta entonces ... Y a vivir que son dos días.
Peluhongkong

4/11/07

Lecciones triviales de la historia de Hong Kong: Origenes del Hong Kong moderno.

Fue un asunto de drogas. Los ingleses, en plan Pablo Escobar, no aceptaron que los chinos les prohibieran comercializar con opio en su territorio, y no porque estuvieran a favor de la legalización de la marihuana, sino porque les suponía la perdida del 80% de sus exportaciones desde la India. Los Chinos, por su parte, no querían que nadie les importara nada; ellos eran una país autosuficiente y no necesitaban nada que no fuera "Made in China". Así las cosas, había que pelearse para ver quienes tenían la razón, y este fue el origen de la Primera Guerra Anglo-China (1839-1842), más conocida como la 'Guerra del Opio'.

Ganaron los ingleses, sobre todo porque en Inglaterra habían conocido la llamada 'Revolución Industrial', mientras que en China continuaban en plena Edad Media, y claro, ésto se notó a la hora de pegarse tiros unos a otros. Como consecuencia de esta derrota sin paliativos, los chinos tuvieron que firmar el 'Tratado de Nanjing' (29 Agosto 1842) por el que cedían la isla de Hong Kong a los ingleses (efectiva el 26 Junio 1843), y volvían a permitir el tráfico de amapolas y fumar en pipa.

Los ingleses pudieron haber ocupado China, pero a estas alturas del cuento habían aprendido (tenían el ejemplo de la India) que lo que obtenían por un lado en forma de materias primas, se les iba por otro en gastos de administración. Un pequeño puerto bien situado les podía suponer casi los mismos beneficios y, sin embargo, un coste muy inferior.

No había pasado mucho tiempo, cuando a los ingleses se les ocurrió que un poco más de tierra en torno a la colonia favorecería su protección ante eventuales ataques. Eligieron como excusa que un barco chino, pero con pabellón ingles, fue apresado en aguas chinas, y se enzarzaron en otra Guerra Anglo-China. El resultado fue el mismo, China volvía a perder y Peking concedía entonces la soberanía de Kowloon a Inglaterra (1860?). Unos años después, y para asegurarse, consiguieron la cesión de los 'Nuevos Territorios' (16 Abril 1898) por 99 años.

El 1 de Julio de 1997 Hong Kong volvió a manos de China, aunque lo hizo como una Región Administrativa Especial.

A muy grandes rasgos (probablemente demasiado grandes), éstos son los orígenes de lo que hoy conocemos como Hong Kong.

3/11/07

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2/11/07

En el flujo del 'Chi' está el secreto de que te duela la cabeza, cojas un refriado o que te mudes al otro barrio. También esconde el misterio de los trastornos metales, y es la causa de que acabemos en los 'pinitos', hablándole al hombre invisible, o creyéndonos el primo de Elvis Presley.
Y eso del 'Chi' que es lo que es, querrá saber alguno. Pues bien, el 'Chi' es la energía vital que fluye por nuestro cuerpo, y en el 'Chin' se basa la Medicina Tradicional China. En definitiva, que si el 'Chi' se mueve con soltura y equilibrio- arriba y abajo, uno, dos, papa y arroz- sin que nada entorpezca su camino, estaremos sanos y gozaremos del equilibrio metal necesario para no volvernos locos con todo lo que se ve hoy en el mundo.
Cuando el equilibrio en el flujo se ve afectado, surge el problema, que tendrá mayor o menor importancia dependiendo del desequilibrio producido. Es entonces cuando toca ir al medico, que a lo que se dedica es a restablecer ese equilibrio, y para lo que usa distintas técnicas como pueden ser la acupuntura o la dietética; estos tíos te pueden curar mandándote unos ejercicios físicos, un masaje o unos ejercicios respiratorios. Eso si, a veces el desequilibrio no hay quien lo arregle, y entonces amigo toca joderse que ya sabíamos a lo que veníamos.
Y llegamos al 'Yin' y al 'Yang', que son las dos fuerzas contrapuestas pero complementarias, y que, en su puja diaria, producen esos desequilibrios a veces tan incómodos. Explicar el tema este del 'Yin' y el 'Yang' se lo dejo a "Wikipedia" ( http://es.wikipedia.org/wiki/Yin_y_yang ), que seguro se van a enterar mucho mejor que si se lo explico yo. Si alguno se lo lee y quiere que le saquemos punta al asunto, lo podemos comentar otro día. Yo me voy a dormir para equilibrar un poco.

1/11/07

Cuando nacemos, nuestro nombre aparece anotado en el "Libro de los Muertos" con la fecha y la hora señalada. El Taoísmo es un camino, un conjunto de practicas dirigidas a que los dioses borren nuestro nombre del "Libro de los Muertos" y lo escriban en el "Libro de la Vida". Durante el tiempo que tenemos en la Tierra, hay que realizar un numero determinado de buenas obras para que eso ocurra y alcanzar la inmortalidad, de lo contrario la muerte no será más que un final, un se acabó lo que se daba, un 'hasta luego Lucas'. Pero si somos lo bastante buenos, habrá premio y seremos inmortales.
Supongamos que nos hemos portado bien y nos llega el momento de 'irnos de viaje'. Pues bien la cosa no es tan fácil, y les diré por que: ¿Que pasa con todo lo que dejamos atrás, con la mujer, los niños o la hipoteca, con todos los momentos vividos, con ese primer beso, con todo lo que quisimos hacer y nunca hicimos...? Los Taoístas tienen una solución para este problema, "La Ceremonia de la Purificación", que no es más que un lavado de recuerdos que deja el alma blanquísima y lista para el viaje al 'otro mundo', evitando así el riesgo de que nos detengamos a mitad de camino por la carga de nuestros recuerdos y quedemos condenados a vivir entre dos mundos para siempre.
No es que me parezca mal la idea de ser inmortal, pero lo que me borren los recuerdos va a ser que no. Así que cuando me muera, si me tengo que quedar sentado en una piedra, esperando que todo lo que me importa en este mundo se muera también, lo haré encantado, porque mi cielo está en mi gente, en mi tierra y en cada momento que he tenido la suerte de haber vivido.AMEN