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21/8/08

Diario de China: Día séptimo. De tapas por Beijing

Cae la noche y toca visitar Wangfuling Street, que además pilla cerca del hotel. Oiting recuerda este lugar - estuvo aquí hace más de 10 años- como algo genuino con tenderetes en las calles donde se venden souvenires y comida, pero nos encontramos con un paseo para turistas y unos precios desorbitados (quiero decir para ser China ).
Decidimos cenar "tapas chinas" y como no veo por ninguna parte ni jamón ni boquerones en vinagre me decido por un pincho de escorpiones. ¿Y a que sabe un escorpión? Pues sabe a gamba frita. ¿ Y se come entero? Todo todito, con cascarita crujiente y aguijón. ¿Y que pasa con el veneno? Pues que contra más venenoso más bueno que está, aunque no hay peligro porque al cocinarlos el veneno pierde su efecto.
Como me he quedado con hambre decido probar los saltamontes. Y oye, no están feos, pero los escorpiones mucho mejor.
Aquí dejo dos videos en los que salgo comiendo con la boca abierta y hablando con la boca llena.

20/7/08

Diario de China: Día séptimo. Tian´men: Mucha Policia y poca diversión

El 1 de octubre de 1949 salio Mao al balcón que da a la plaza de Tian´men y dijo "señores, somos comunistas". Desde entonces ha llovido tela, pero el retrato de nuestro 'amigo' Mao sigue allí colgado conmemorando el asunto este de la República Popular de China. La plaza de Tian´men la conocerán por las protestas estudiantiles de 1989 que acabaron en un combate desigual entre palabras y tanques. Además también es famosa porque es la plaza más grande del mundo, aunque aun así, no tiene una fuente con patos ni hay niños jugando. Lo que si tiene es el 'Monumento a los héroes del pueblo', que según la leyenda escrita por Mao son inmortales, aunque no en plan Christopher Lambert sino más bien inmortales de boquilla. Porque los héroes de pueblo deben de estar ya en los huesos y si me apuran ni eso. En los lados de la plaza están la Asamblea Nacional, el Museo Nacional, el Mausoleo de Mao y la Ciudad Prohibida.

Hace un frío de cuando el grajo vuela bajo, así que no nos quedamos mucho tiempo, solo lo justo para hacer alguna foto y ver como la policía controla el lugar. Esta prohibido cualquier gesto que pueda ser interpretado como una falta de respeto hacía la República o la figura de Mao. La cosa va en serio y la policía llega incluso a mirar las cámaras de la gente para asegurarse que no se hacen fotos consideradas subversivas. Hay muchísimos policías y en el rato que pasamos allí veo como varias personas son cacheadas y algunas cámaras revisadas. Por supuesto, con los turistas de culo blanco no se meten no vaya a ser que nos de por quejarnos y les jodamos los Juegos Olímpicos.

No es un lugar bonito y ni mucho menos divertido, al menos que el ejercito se ponga a desfilar. El un, dos, papa y arroz no lo controlan mucho aquí y hay momentos en los que es difícil contener la risa ante tanto despropósito.



19/7/08

Diario de China: Día séptimo. La chica que era idiota

Es verdad que en cuestión de servicios China deja bastante que desear, pero los hay regulares, malos y peores. En el Times Holiday Hotel me encontré un nivel aún más bajo a 'peor' y que llamaré 'chica idiota en recepción'. Resulta que llegamos los dos, entregamos la documentación los dos, firmamos los dos, pagamos a medias los dos y cuando subimos a la habitación hay una cama individual para los dos. Bajo a la recepción y explico el error. La respuesta me deja de piedra, " en esa cama podéis dormir los dos". "No te jode y tres si tú quieres guapa pero yo he reservado una habitación doble". " La habitación es doble, lo que pasa es que la cama es individual"." Bueno pues me la puedes cambiar por una habitación doble con cama doble". " Si claro, pero tiene que pagar un suplemento". " No, mira tú me vas a cambiar la habitación por una doble con cama doble para dos personas o me devuelves mi dinero y hay te quedas con tu habitación doble con cama individual". Entonces es cuando la chica repentinamente olvida que estamos hablando y se pone a hablar con la compañera. Como no me entero de nada pienso que está en lo del cambio de habitación. A los cinco minutos, sin embargo, me doy cuenta que lo que está haciendo es pasar de mí olímpicamente y entonces me mosqueo por segunda vez en una mañana y uso la palabra mágica, "Police". Me dice entonces que tiene que mandar a alguien para ver como hemos dejado la habitación. "Pero estas de broma o qué. Si no he hecho más que subir y bajar". Total que me toca esperar diez minutos hasta que una limpiadora da el visto bueno y me devuelven el dinero.
No es difícil encontrar hotel en Beijing y al final acabamos en uno horroroso pero con una cama doble y una recepcionista que sí bien no hablaba ingles era muy simpática.

18/7/08

Diario de China: Día séptimo. Taxistas de la gran ciudad

No tengo muy claro donde estamos exactamente, por lo que la idea de coger un taxi me parece la mejor para encontrar nuestro hotel. Sin embargo, cuando pregunto el precio me toca mandar a paseo por primera vez a alguien en Beijing. 86Yuan (unos 8 euros) quizás no les parezca un precio desorbitado, pero creanme si les digo que lo es en China. Ya me había engañado un taxista en Xi'an y no estaba dispuesto a seguir pagando de más, así que buscamos una boca de metro y por 2 Yuan nos plantamos en el centro de Beijing y a tiro de piedra del hotel.
Moverse en metro es bastante sencillo en cualquier ciudad y evita tener que verselas con estos ladrones que se hacen llamar taxistas.

17/7/08

Diario de China: Día séptimo. Pasados por agua

Nuestra llegada a Beijing esta pasada por agua. Y es que parece que la ciudad ha amanecido dentro de una nube. La estación ( una de las 4 que tiene Beijing ) está mucho más limpia que las estaciones en Xi'an y Luoyang. Hay policía por todas partes y me llama la atención que la gente ha dejado de escupir.
Antes que nada vamos a comprar el billete de tren para Nanjing dentro de 4 días. La noche anterior ha sido muy larga, así que esta vez compramos billetes en cama-litera (256Yuan). El viaje será de más de 11 horas y por la noche y de esta manera nos ahorramos una noche de hotel y viajamos mientras dormimos.
Nada más dejar la estación nos adentramos en un enorme centro comercial donde después de desayunar intentamos hacer la reserva de hotel para Nanjing. Algo tan simple se convierte en algo capaz de acabar con mi paciencia. Y es que Internet, no es algo que se pueda decir que funcione bien en China. Después de múltiples intentos conseguimos hacer la reserva, aunque no puedo comprobar si me ha llegado la confirmación a mi e-mail porque ni Yahoo ni Hotmail funcionan hoy en Beijing.

16/7/08

Diario de China: Día Séptimo. Pongamos que hablo de Beijing.

Mi generación diría Peking porque fue lo que se enseñaba en el colegio. Además teníamos a nuestro favor a David Niven, Charlton Heston y Eva Gardner que pasaron '55 días en Peking' y no en Beijing, aunque la verdad es que también pega. La diferencia radica en que estemos hablando en Cantones (Peking) o en Mandarín (Beijing). Como el idioma oficial es el Mandarín, los Juegos Olímpicos se llaman Beijing 2008. Bueno, toda esta tontería valga para saber donde estamos.
Beijing es la capital de la República Popular de China. Ya fue capital durante la dinastía Yuan (1279-1368) y los emperadores de las dinastías Ming y Qing (las dos últimas) gobernaron el país desde la 'Ciudad Prohibida'. Hoy cuenta con una población de más de 14 millones de habitantes, lo que la hace una de las ciudades más grandes del planeta. Es una ciudad inmersa en una puesta a punto acelerada como consecuencia de los Juegos Olímpicos que tendrán lugar en la ciudad este verano. Lugar de contrastes, es visita obligada en China tanto por su historia como por contar con algunas de las principales atracciones del país. Todo el mundo quiere la foto en la 'Ciudad Prohibida', la 'Plaza de Tian'an Men', el 'Templo del Cielo' o la 'Muralla China'. Como yo no tengo 55 días, tendré que darme algo de prisa para ver algunas cosas en los 4 días que pasaré en Beijing.

6/12/07

Diario de China: Día sexto. Una noche en el tren

A los hermanos Marx no se les ocurrió rodar 'Una noche en el tren'. Si lo hubieran hecho, seguro que hubieran copiado la escena del camarote de 'Una noche en la Opera' o aquella otra del restaurante y las mesas de 'Una noche en Casablanca', pero en un tren que se llena de chinos. Me imagino la escena: 'ticket please', 'tsie tsie' y otro chino pa' dentro, y así hasta que el vagón se va llenando de gente y maletas y bolsas gigantes, y entonces aparece el que vende los refrescos con su carrito y le sigue el revisor y uno que decide ponerse a barrer justo ahora que todo el mundo está por medio; llega también la policía y una azafata que vende cepillos de dientes; alguien saca un baraja y comienza una partida con el pasillo de por medio; "pipas,chicles,calameros", grita una vendedora; aparece otro carro con platos de arroz y noodles; una chica pasa una bolsa para la basura... y así toda la noche.
Sobre la 1 de la mañana parece que la cosa se calma y muchos empiezan a dar cabezadas. Yo me he terminado un paquete enorme de pipas ( los chinos comen pipas ) y continuo con mi viaje a las Galápagos. Se ha organizado una timba a escasos metros de nosotros y son lo bastante ruidosos para no dejar dormir a nadie. Algunos se han quejado ya, pero los de la timba están a lo suyo y no hacen el menor caso. Entonces empiezan a fumar y aquello se convierte en un pub ( se entiende que de fumadores ) incluida la música que no se de donde ha salido. Las protestas aumentan y entonces Oiting en ingles les recuerda que no se puede fumar en el tren, pero nada de nada. No me gustan los problemas pero estos tíos no obedecen a razones y además no me están dejando leer (probablemente la cosa que más me molesta en el mundo ), así que cuento uno, dos ,tres, y aprovechando mi condición de 'ingles' me levanto y me dirijo hacia el grupo de ruidosos. " What's your fucking problem man?", le digo a uno con cara de lelo y que responde con un "I don't understand". "Tu tía, no entiendes. Ya estás apagando el cigarrito, bajando la música y dejando de gritar". Tengo que decir que son unos segundos muy largos y en los que llego a pensar que me van a partir la cara por listo. Me hacen caso sin embargo, y no solo ellos se callan, sino que se hace el silencio en todo el vagón ( lo que me confirma el respeto que despierta un europeo en China ). La gente puede por fin dormir y yo vuelvo a embarcarme rumbo a Galápagos donde paso el resto de la noche.

5/12/07

Diario de China: Día sexto. Hasta la vista Luoyang

La estación de trenes tiene un aspecto bastante más tranquilo que el que presentaba la de Xi'an. No se si es por la hora de salida o porque es una ciudad más pequeña, pero lo cierto es que hay bastante menos gente e incluso encontramos un asiento donde sentarnos mientras esperamos que abran la puerta de embarque a nuestro tren. El billete en 'hard seat' me ha costado 106 yuan. Serán 10 horas de viaje y como no creo que pueda dormir demasiado, me voy a regalar 'Galápagos: viaje al fin de mundo', de Alberto Vazquez-Figueroa.
Me voy de Luoyang satisfecho de lo que he visto y con una imagen bastante más amable de China que la que me encontré en Xi'an. Tengo que decir que, en general, la gente es muy amable aquí, un lugar donde los niños te gritan 'hello' antes de salir corriendo, tímidos, a esconderse. No deben estar, sin embargo, muy acostumbrados a los 'rostros pálidos' y , sobre todo los viejos, se quedan embobados al verte pasar; algunos se parten el cuello mirándote sin ningún reparo, pero se les nota que es solo curiosidad ante algo que les es extraño. No existe en Luoyang acoso al turista y uno puede pasear tranquilamente sin que le quieran vender algo a cada paso que da. Me gusta Luoyang aunque no sabría decir el porque, solo se que volvería a darme una vuelta por aquí si alguna vez tengo la oportunidad. Si tuviera que describir esta ciudad diría: "Luoyang es como una persona muy fea pero que siempre esta sonriendo".

Diario de China: Día sexto.Traduciendo que es gerundio

Aunque la foto a continuación es horrorosa, contiene un texto que les quiero traducir. Ni que decir tiene, que es Oiting quien traduce primero del Chino al Ingles, para que luego, yo haga lo propio al Castellano. Supongo que por el camino se habrán perdido muchos matices, así que nadie espere una traducción exacta, aunque si aproximativa, del texto en cuestión. La foto fue tomada con premura, en una agencia de reclutamiento laboral o como quiera que se le llame a una oficina que ofrece trabajos a la gente.





"RECLUTAMIENTO



1- Disco Club empleada ( se refiere a bailarina o algo así ). 3000 yuan*.


2- Cargador ( no me queda claro de qué ). 1600 yuan.


3- Seguridad ( interior ). 800 yuan.


4- Cajera de supermercado. 700 yuan.


5- Camarero. 600 yuan.


6- Mudanzas. 1200 yuan.


7- Camarero de Night Club. 700 yuan.


8- Guia turístico. 1500 yuan.


9- (Desconocido). 800 yuan.


10- Empleado en factoría de comida o de juguetes. 800 yuan.


11- Seguridad ( exterior ). 1200 yuan.


12- Limpiador de fachadas y ventanas ( me refiero a esos que se descuelgan por los edificios ). 3000 yuan.


13- Reparador de electrodomésticos. 1500 yuan.


14- Portero. 600 yuan.


15- Lavandería de hotel. 600 yuan.


16- Empleado en factoría de electrodomésticos. 800 yuan.


17- Pintor o soldador. 2500 yuan.


18- Instalador de motores. 1500 yuan.


SERVICIOS MATRIMONIALES/ALQUILER Y VENTA DE PROPIEDADES"



*Recordar que la correspondencia entre Euro y Yuan es de 1 a 10 aproximadamente, con lo que basta con dividir entre 10 para pasar de yuan a euro.

4/12/07

Diario de China: Día sexto. Perderse en Luoyang

Perderse en Luoyang es tan sencillo como montarse en un autobús equivocado; y el numero 53 lo era a pesar de lo que pueda decir mi guia de viajes. Oiting dormitaba y yo miraba los letreros de las calles y que me sonaban todos a 'chino', cuando noté que el autobús hacía un giro extraño a la derecha y que no recordaba del camino de ida. Dejé, sin embargo, transcurrir unos minutos por si volvíamos a girar a la izquierda. Entonces un nuevo giro a la derecha me hizo pensar en el enano de antes y dije '!mierda!, ya la hemos liado'. Desperté a Oiting, que parecía de vuelta de un viaje astral, y le dije que no tenía ni idea de donde estábamos. Sacamos el mapa, pero no nos dio tiempo para mucho porque el autobús se detuvo y anunció que era la última parada. Nos bajamos y, por la cara de la gente al ver un turista por allí, me imagine que estábamos en medio de ningún lugar. Comenzamos a preguntar por la estación de trenes y todos nos miraban con cara de que estábamos locos. Al final decidimos que coger un taxi, aunque de cobardes, era la mejor opción. Además no teníamos mucho tiempo porque había que dejar el hotel antes de las 19:00 ( habíamos alargado la reserva medio día -90 yuan- para dejar las mochilas ) para coger nuestro tren a Beijing. Tardamos un buen rato en ver aparecer uno, pero resultó una buena idea coger un taxi porque estábamos a más de 15 minutos en coche de la estación de trenes. La suerte es que en Luoyang los taxis son incluso más baratos que en Xi'an y solo nos costó 8 yuan la carrera.
Nos dimos una ducha rápida, recogimos los cepillos de dientes y dejamos el hotel entre sonrisas, con el deposito de vuelta y con una factura arrugada en el bolsillo. Como al final nos había sobrado algo de tiempo, volvimos a cenar en el mismo restaurante de la noche anterior. Esta vez fue más cara la cosa: 26 yuan.

Diario de China: Día sexto. Con la mierda en los talones

Me había fijado que los pantalones de los niños pequeños tienen una abertura trasera del tamaño de una cuarta. La razón es bastante sencilla: cuando un enano recibe la llamada de la selva y dice eso de "mama pipí" o " mama caca", es mucho más sencillo abrir por detrás y dejar al descubierto el culete del sujeto, que tener que desabrochar botones y bajárselo todo hasta los tobillos. En vista que la razón parecía, en principio, convincente, y justificaba que a los enanos se le congelaran los bolindres en invierno, quedé a la espera de una demostración del asunto.
Estaba esperando el autobús de vuelta a la ciudad, cuando me fijé en la figura de uno de estos enanos que tiraba del brazo de su madre. 'Ésta va a ser', me dije, 'el niño no aguanta más y, como no hay un baño cerca, la mama le saca el pilindolo y a regar las macetas'. Sin embargo no fue así la historia y, ante mi sorpresa, la madre le abrió la trasera al niño, que allí, en medio de la cera y con todo el mundo pasando, se puso en cuclillas y soltó, para que me entiendan, algo así como un kilo de 'Nocilla'. Me quedé de piedra y esperando a que alguien hiciera o dijera algo. Pero nadie pareció notar nada extraño en que un mocoso se cagase en medio de la vía publica y dejara allí el 'bollicao' del desayuno. Entonces llegó el autobús y me marché, aún incrédulo, de allí.

3/12/07

Diario de China: Día sexto. Al otro lado del rio

Al otro lado del río hay más cuevas, y aunque es verdad que son pocas y menos importantes, también lo es que están en un decorado más bonito, porque se encuentran en una montaña verde donde los arboles son los dueños, y porque desde allí se puede contemplar la otra orilla y observar la grandeza de las 'Longmen caves'. Además hasta allí no llega casi nadie porque la mayoría se quedan satisfechos con hacerse la foto con la estatua más grande y no se plantean siquiera la posibilidad de contemplar la obra en su conjunto. La niebla no dejaba hacer buenas fotos, pero no me importó sentarme en una roca y pasar un rato imaginando un tiempo pasado en el que el hombre era capaz de hacer cosas como ésta. Entonces me vino a la cabeza la imagen de un hombre que destrozaba las cabezas de las estatuas y pensé como el ser humano es tantas veces capaz de destruir lo que a otros tanto esfuerzo costó levantar.



Diario de China: Día sexto. Longmen Caves

Si hay algo que despertó mi atención desde un primer momento a la hora de preparar mi viaje a China, ese algo fueron las 'Longmen Caves'. Fue ver las fotos en mi guia y decidir que ésta tenía que ser, sí o sí, una de las etapas de mi viaje. Las 'Longmen Caves' son un conjunto de unas 2.000 pequeñas cuevas o nichos y que contienen más de 100.000 estatuas budistas. Iniciados los trabajos durante la dinastía Nothern Wei ( 386-534 ), los nichos se fueron situando en la ladera de dos montañas que bordean el río 'Yi' y son, sin duda, la cosa más espectacular que he visto en mi vida.

Hasta allí llegué en el autobús numero 81, que por 1.5 yuan hace el trayecto de 14 km desde la estación de trenes a la entrada del recinto. El pase cuesta 80 yuan e incluye la visita a las cuevas en ambos margenes del río, el templo de Xiangsham y la tumba de Bai juyi. Es un lugar muy concurrido, en el que, sin embargo, apenas pude ver occidentales con la excepción de una excursión de franceses. No se muy bien como describir este lugar, así que pondré alguna foto y que cada uno saque su propia opinión. Yo por mi parte recomiendo a cualquiera que venga a China que se de una vuelta por aquí o por Datong, que está más al norte y que tiene unas cuevas parecidas construidas por la misma gente.






































Diario de China: Día quinto. Cenar por dos euros

Ya de vuelta en Luoyang salimos a dar una vuelta en dirección contraria a la que seguimos el día anterior. Después de un rato caminando, entramos en un restaurante a cenar. Tomé unos dumplings fritos, un plato de arroz con cerdo y un plato con verduras hervidas- Oiting tomó noodles-, y todo acompañado por otra coca cola de litro y medio. La camarera simpatiquísima no dejaba de acercase por si necesitábamos algo. La cuenta fue de 23.5 yuan, o lo que es lo mismo algo más de 2 euros. Pagué 30 y dejé la vuelta de propina después de tener que insistir un buen rato para que la chica aceptara los 6.5 yuan y volviera al restaurante, porque había salido hasta la calle a devolvernos la vuelta.
De camino al hotel paramos en un supermercado a comprar agua y algunas galletas. Después me dí un magnifico baño y caí rendido en la cama.

2/12/07

Diario de China: Día quinto. Shaolines en el 'show business'

Si los lugares que estábamos visitando me estaban encantando, me estaba empezando a cansar de que me trataran de guiar los pasos en todo momento. El primer problema surgió cuando me dijeron que debía seguir al grupo en las visitas. Traté de ser diplomático y explicarles aquello del continente y el contenido o más bien que me dejaran en paz, pero no entendían que durante una visita prefiriera pararme a hablar con la gente y hacerles fotos en vez de tragarme un rollo monumental en chino y detenerme cada vez que al guia le diese la gana para ver lo que ellos consideraban que debía ser importante. Después de algunos intentos para que los siguieran, y viendo que mi cara se iba tornando color 'vete a tomar por c...', me dejaron tranquilo. Sin embargo, tuve sufrir y esperar continuamente a que el grupo se hiciera fotos hasta con el cartel del cuarto de baño.

Así las cosas, eran casi las 14:00 cuando llegamos a 'Shaolin Temple'. 'Shaolin' significa 'bosque joven' y es la orden de monjes luchadores que reside en este templo budista fundado en el siglo V. Al parecer un tal Bodhidarma, un monje indio que llegó en el 527, desarrolló un sistema de ejercicios encaminados a obtener una mejor forma física que ayudara a la hora de meditar y acercarse a Dios ( ya se sabe que estos budistas son capaces de pasarse horas en posturas que se me antojan imposibles como si nada, y mientras, incluso le buscan el sentido a la vida ). Pues bien de estos ejercicios derivó lo que se conoce como 'Shaolin Boxing' y del que derivan todas las demás Artes Marciales.

Dicho ésto, comprenderán lo que significaba poner un pie en el mítico 'Shaolin Temple'. Sin embargo, de mítico le queda ya poco, porque se ha convertido en lo que yo llamaría 'Circo de los hermanos Shaolin'. A mi llegada me encontré con que había allí decenas de autobuses y un hormigueo de turistas se apresuraban a hacerse fotos en posturas ridículas junto a cualquier estatua que encontraran a su paso. Hay exhibiciones, que si bien son espectaculares ( he visto con mis ojos como hacen el pino sobre el dedo índice, rompen barras de hierro con la cabeza o dan saltos que ni los monos de tarzan serian capaces de igualar), no hacen más que incrementar el sentimiento de que estoy ante una maquina de hacer dinero ( 140 yuan la entrada; con diferencia la más cara que he pagado en todo el viaje ). No quiero decir con ésto que no merezca la pena venir hasta aquí, lo que digo es que nadie espere encontrarse con el misticismo que se le supone a un lugar como este. Así las cosas decido alejarme de tanto 'show business' y visitar el cementerio de pagodas donde están enterrados todos los celebres monjes shaolines. Hay que darse un paseo de algo menos de 2 kilómetros para llegar hasta allí, pero merece la pena por el paseo y porque es un lugar del que rebosa todo aquello que falta en el templo y sus alrededores. Si alguien quiere conocer la grandeza de la orden shaolin que se acerque por aquí y se siente junto alguna tumba-pagoda ( alguna con más de 1000 años) y se deje envolver por la historia que tiene este lugar. Por contra si lo que se quieren ver son saltos y juegos malabares mejor se van al circo que queda a la entrada del recinto, junto al templo y las tiendas de souvenires.


Estaba paseando y disfrutando de la magia del lugar, cuando a lo lejos aparece la guia que nos habían encasquetado al llegar y se me acerca corriendo. " Nos vamos en 10 minutos" me dice. Entonces pienso que ha llegado la hora de la venganza después de todo un día esperando a los demás. " Voy en un minuto, solo una foto más", respondo mientras me pierdo entre el bosque de pagodas. A mi regreso, media hora después, todos estaban esperando y la guia parecía al borde de un infarto. Nadie se atrevió a decir una sola palabra. Quizás al final habían aprendido que donde las dan las toman.


1/12/07

Diario de China: Día quinto. ¿Quien dijo viejo?

Las carreteras secundarias están cargadas de encanto, atraviesan pueblos y campos de cultivo y nos hacen participes de la vida de las gentes del campo. No nos detenemos, pero me da tiempo a fijarme que cortarse el pelo en uno de estos pueblos cuesta 3 yuan ( 30 céntimos ) y calculo cuanto me costaría pasarme una temporada allí. Hay carreteras sin asfaltar y el ladrillo vuelve ser la tonalidad prevalente en las construcciones que veo. La gente sonríe, algunos saludan al vernos pasar, otros trabajan la tierra. Nos acercamos a 'Song Shan', una de las cinco montañas sagradas para los Taoístas, y el paisaje toma color a pesar de la niebla. Entonces comienza la subida por una carretera de un solo carril y sin quita miedos. Debería dejar de mirar por la ventana porque sufro de vértigo, pero algo me atrae a mirar el precipicio. Es extraño pero no me asusta que la furgoneta se salga del carril y hagamos caída libre.

'Songyang Academy' fue construida en el año 484 y fue uno de los grandes centros de aprendizaje durante la dinastía Song, además de ser el más importante para la enseñanza del 'Confusionismo'. Es un lugar hermoso rodeado de montañas y en cuyo interior se pueden encontrar varios arboles milenarios. Dos de ellos son cipreses cuya edad está estimada en más de '4500' años, y ahí están los tíos todavía echando hojas verdes a pesar del hombre y su maldita costumbre de cortarlo todo.

30/11/07

Diario de China: Día quinto. Xuanzang y la bola de dragón

Xuanzang fue un monje budista que vivió durante el siglo VII. En la tradición budista es conocido porque, guiado por un sueño, realizó un viaje plagado de peligros y aventuras hasta la India, donde recopiló una gran cantidad de escritos budistas que luego traduciría al chino. Su viaje y las leyendas en torno a este, inspiraron la novela atribuida a Wu Cheng'en y titulada 'Viaje al Oeste' en la que se narra el viaje mitológico que Xuanzang realizó, junto al rey mono Sun Wukong, el monstruo cerdo Zhu Wuneng y el demonio acuático Sha Wujing, a la India en busca de unos 'Sutras' que no existían en China. Esta novela de 1590 es la que inspiró las aventuras de 'Gokú' en la serie manga 'Bola de Dragón'.


Pues bien, nuestro amigo Xuanzang nació cerca de Luoyang y se puede visitar la casa donde por primera vez vio la luz. No es gran cosa, pero no podía perderme el lugar donde nació el personaje que inspiró aquellos dibujos animados que marcaron el comienzo de mi adolescencia. A poca distancia de allí se encuentra un templo dedicado a su figura y que se encuentra en un estado lamentable. La entrada conjunta a los dos lugares es de 30 yuan.

Diario de China: Día quinto. Echar gasolina

Atravesamos la ciudad en dirección Oeste y nos adentramos en una autovía sin curvas. La niebla ha vuelto así que no hay paisaje mas allá de los quince metros. Diez minutos después, nos detenemos junto a una tienda en medio de ninguna parte y nos informa el guia que allí podemos comprar agua y algo de comer. Todos bajan menos Oiting y yo que no estamos dispuestos a darle un duro al primo del guia; por que no veas como canta el asunto. Cuando veo que la cosa se está alargando demasiado, echo mano de mi libreta y poco después emprendemos la marcha. Poco después, sin embargo, volvemos a detenernos, esta vez para echar gasolina. Este episodio es, sin duda, digno de un esperpento de Valle-Inclán. Quizás no me crean pero tardamos 45 minutos en echar gasolina. No se muy bien la razón, pero al parecer alguien se salto la 'cola', digo cola por llamarla de alguna manera, y entonces se inició una discusión a gritos por ver quien iba primero. Cuando ya pienso que aquello no terminará nunca, todo se arregla de pronto y podemos repostar y dejar la dichosa gasolinera. Como consuelo me llevo un par de fotos interesantes y un dato: Un litro de gasolina cuesta 5.18 Yuan.

Diario de China: Día quinto. Nos vamos de excursión

Son las 7:30 cuando decido hacerle caso al despertador y abro los ojos. El autobús sale a las 8, así que no tenemos mucho tiempo para prepararnos para un día que se presenta largo. Pero cuando llegamos a la recepción del hotel, allí solo está el guia de la excursión que nos informa que falta una pareja por llegar. Los tortolitos llegan a las 8:10 y, con toda la cara del mundo, nos dicen que aún tienen que desayunar. Estoy a punto de mandarlos a la mierda, pero a esa hora de la mañana todavía no sé como se dice mierda en chino, por lo que me siento tranquilamente a escribir algunas notas sobre el día anterior en mi diario. El guia parece muy interesado en lo que escribo y se me ocurre una idea graciosa. Cuando finalmente pregunta que es lo que estoy escribiendo, Oiting le responde que soy un famoso escritor europeo y que tomo notas para un libro que estoy preparando sobre China. Inmediatamente el guia salió disparado en busca de los tortolitos y en menos de dos minutos salíamos del hotel. Pero mi gozo en un pozo, llegados a la esquina el guia se me acerca y a través de Oiting me informa que tenemos que esperar al autobús que ha ido a recoger al resto del grupo. Respondo que no se preocupe y saco mi libreta al tiempo que el saca un teléfono móvil y empieza a llamar al conductor del autobús. Finalmente salimos a las 8:30 hacia nuestro primer destino: 'Xuanzang House'.